Monday, October 19, 2009
Tuesday, September 28, 2010
ASIGNACIONES CCAA
Logros de China en el desarrollo demográfico tras 30 años de política de hijo único
El sábado marca el 30º aniversario de la política del hijo único en China, medida demográfica que ha atraído mucha atención en todo el mundo y que fue implementada como parte de las políticas de planificación familiar del país, lanzadas en 1980.
El 25 de septiembre de 1980, el Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) publicó una carta abierta en la que hacía un llamado a los miembros del PCCh y de la Liga de la Juventud Comunista de China a tener sólo un hijo, para contribuir a mejorar el nivel de vida del pueblo.
La población de China alcanzó 1.335 millones de habitantes a finales de 2009, cifra que, de no haberse aplicado la política del hijo único, habría sido de 1.700 millones al ritmo de la tasa de nacimientos de principios de los años 70 del siglo pasado, de acuerdo con estadísticas de la Comisión Nacional de Población y Planificación Familiar.
En los pasados 30 años estas eficaces medidas de control del crecimiento demográfico han contribuido en gran medida al desarrollo social y económico del país.
Durante este periodo, el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita de China se incrementó en un 8,6 por ciento anual, lo que supuso veces mayor el promedio mundial.
Además, la tasa de dependencia se redujo en una tercera parte, lo que dio paso a un periodo prolongado de dividendo demográfico, que ayudó a garantizar el rápido crecimiento económico de China.
Al mismo tiempo, la esperanza de vida en el país asiático sobrepasó los 73 años, anivelándose al nivel de los países moderadamente desarrollados.
A finales de los años 70, las personas mayores de 15 años recibieron un promedio de 4,5 años de educación, mientras que hoy en día son 8,5 años, por encima del promedio de otros países en desarrollo.
También se redujo en los últimos 30 años de 250 millones a 40 millones el número de habitantes de reducidos recursos.
Sin embargo, China todavía se enfrenta a algunos problemas relacionados con el desarrollo demográfico, como la salud de los recién nacidos, el desequilibrio de sexos y el crecimiento de la población de tercera edad.
A principios de esta semana, el viceprimer ministro Li Keqiang afirmó que China mantendrá su política de planificación familiar para impulsar el desarrollo demográfico equilibrado a largo plazo. (Xinhua)
Guangdong espera flexibilizar planificación familiar para 2030
Por Zheng Caixiong (China Daily)
Para el año 2030, todas las parejas residentes en la meridional provincia china de Guangdong podrán tener dos hijos, según afirmaciones de la autoridad suprema provincial de control de la natalidad.
Zhang Feng, director de la Comisión Provincial de Población y Planificación Familiar de Guangdong, dijo que la provincia flexibilizará la política del hijo único, que ha estado en pie por más de 30 años, unos años antes de que la población del país alcance su cifra pico de 1.650 millones, en 2033.
“La población de China comenzará a disminuir en 23 años,” afirmó Zhang, citado el viernes por el diario Southern Metropolis Daily de Guangzhou.
“Guangdong permitirá gradualmente que las parejas calificadas – en las que uno de los cónyuges es hijo único – tengan un segundo hijo después de 2020. Y todas las parejas en la provincia podrán tener un segundo hijo al comenzar 2030,” indicó.
La decisión se encamina a enfrentar la carga de una población en proceso de envejecimiento, según Zhang.
Para finales del año pasado, Guangdong acogía a más de 10 millones de personas mayores de 60 años, cifra equivalente al 10 por ciento de la población total de la provincia.
La población de la tercera edad de Guangdong crece en 3,5 por ciento anual. En Guangzhou, la capital provincial, el número de ancianos sobrepasa el millón, igual a cerca del 13 por ciento de la población de la ciudad.
Cerca de 900.000 bebés nacieron en Guangdong en los primeros ocho meses de este año. La cifra total deberá exceder el millón 200 mil antes de fines de este año, según estadísticas de la comisión de planificación familiar.
Con más de 100 millones de residentes, Guangdong es una de las provincias más populosas de China.
Si bien la nueva política permitirá la concepción de un segundo hijo, no todos desean familias más numerosas.
Chang Weifang, residente de Guangzhou de 25 años de edad, que se casó a principios de este año, dijo que ella no tendrá un segundo hijo, debido a factores económicos.
“No pienso que pueda permitirme tener un segundo hijo. Los precios de la vivienda son muy altos en Guangzhou. Mi marido y yo gastamos la mayor parte de nuestras rentas en la hipoteca”, explica Chang, que trabaja en una compañía de logística. Su marido es un funcionario del gobierno.
“Un niño es suficiente, no importa si es varón o hembra,” explicó. (Pueblo en Línea)
26/09/2010
Friday, September 24, 2010
Síndrome del nido vacío amenaza a familias chinas
Según la primera generación de hijos únicos abandona el hogar donde crecieron, muchos padres comienzan a encarar el problema del síndrome del nido vacío.
Los padres, especialmente las madres que no trabajan fuera del hogar, a menudo pasan por un período difícil para acostumbrarse a la partida de su único vástago. Incluso los matrimonios pueden verse ocasionalmente afectados por las emociones asociadas a este fenómeno.
“Rara vez veía telenovelas, pero ahora sigo los culebrones de todo tipo, ya sean estadounidenses o surcoreanos, por el mero hecho de matar el tiempo,” afirma un ama de casa apellidada Zhang, cuyo hijo está estudiando en el extranjero. Y agrega: “sin mi hijo en casa, me siento muy sola y no deseo cocinar ni hacer los quehaceres domésticos. Mi marido y yo hemos tenido muchas peleas por trivialidades como ésta.”
Xu Xiangjun, psicólogo en la ciudad de Dalian, en la nororiental provincia de Liaoning, considera que las madres con edades entre 40 y 55 años, que están cerca, o han alcanzado ya la a menopausia, tienen más probabilidades de sufrir del síndrome del nido vacío.
Como están experimentando grandes cambios – físicos y psicológicos – tales mujeres tiene más probabilidades de sentirse presionadas.
Algunos padres lidian con estos sentimientos llamando a sus hijos a menudo, pero esta opción puede hacer que aquéllos desarrollen resentimientos. “Las parejas de nidos vacíos deben crearse una nueva clase de relación y también ampliar su círculo social, encontrando nuevas formas de distraerse,” dijo Xu.
La angustia de no tener hijos
He Na (China Daily)
Cuando Chen Song se casó con Wang Qian en 2006, sus padres pensaron que él había hecho la opción perfecta y se jactaban ante amigos y familiares de la belleza y naturaleza obediente de la joven.
Sin embargo, transcurridos tres años, la simple mención del nombre de su nuera bastaba para despertar en ellos cólera y frustración. La razón: Wang no lograba salir embarazada.
“Nos encantan los niños. Habíamos planeado tener uno tan pronto como nos casáramos”, afirma Chen, de 35 años y profesor asociado de la Universidad de Shanghai. “Pero no lo logramos. El vientre de mi esposa seguía siendo plano.”
Después de varios chequeos médicos, Wang, ahora con 31 años, fue diagnosticada como estéril, una condición que se hace cada vez más frecuente entre hombres y mujeres de todo el país.
“Mis padres se ponían furiosos cada vez que se enteraban de que alguno de mis compañeros de clase o amigos tenían un niño. Llegué a temer ir a casa,” indica Chen, quien junto a Wang, ha gastado miles de yuanes tratando de conseguir ayuda en 10 hospitales.
Más de 40 millones de personas sufren de problemas de infertilidad, lo que equivale a casi 12 por ciento de la población en edad de concebir, según datos publicados en agosto durante el Foro Internacional en la Cumbre sobre Infertilidad de China, celebrado en Beijing.
Y en algunas regiones costeras desarrolladas, la proporción es incluso más alta.
Las cifras del Centro de Maternidad y Cuidado de la Salud Infantil de Qingdao, en la provincia de Shandong, demuestran que la tasa de infertilidad de la ciudad alcanza el 15 por ciento, mientras que un examen de la Asociación de Planificación Familiar de Dongguan, en la provincia de Guangdong, arrojó que la esterilidad afecta a 18,9 por ciento de la población local.
“Esto significa que cerca de 1 de cada 8 parejas en edad de concebir en China debe lidiar con este problema,” en opinión de Yuan Xin, profesor del Instituto de Investigaciones sobre Población y Desarrollo, de la Universidad de Nankai. Hace “veinte años, la tasa nacional era de apenas 3 por ciento. “Ahora está aumentando la preocupación sobre hasta qué punto esta tendencia afectará los matrimonios, al igual que sobre el posible impacto que pudiera tener un índice de natalidad más bajo sobre una sociedad en proceso de envejecimiento como es China.
“Si no tomamos medidas eficaces para hacer frente al aumento de la esterilidad y aumentar el índice de natalidad, la sociedad deberá encarar graves desafíos en el futuro,” advierte Yuan.
Las razones detrás de la creciente tasa de infertilidad son numerosas, según coinciden los expertos, que culpan una combinación de formas de vida malsanas, las presiones laborales, el mayor uso de los abortos y el empeoramiento de la contaminación ambiental.
Sin embargo, el principal culpable, según amplio consenso, es el hecho de que cada vez más mujeres se casan e intentan concebir después de los 35 años.
Aunque una gran cantidad de jóvenes en China ven una buena carrera y una sólida base financiera como condiciones perfectas para tener un niño, los profesionales médicos consideran que el único indicador verdadero es el sistema reproductivo, designado comúnmente como “reloj biológico”.
“Generalmente, las mujeres de más de 35 años tienen más probabilidades de experimentar dificultades en la concepción, al igual que más probabilidades de sufrir abortos o de tener bebés con defectos,” explica Dong Ziqiang, un profesor y experto en fertilidad en el Hospital de la Unión de la Universidad Médica de Beijing. “En el caso de los hombres, cuanto más viejos, mayores son las probabilidades de tener genes anormales en su esperma, lo que puede causar problemas.”
¡Cuidado con los abortos!
Las parejas que sufren de infertilidad primaria (que nunca han podido concebir) suelen tener solamente dos opciones realistas: la adopción o la fertilización in vitro (FIV).
Este último es un proceso médico costoso y agotador (los huevos se fertilizan fuera de la matriz en un laboratorio y después se implantan en la madre) que está lejos de ser 100 por ciento efectivo.
En el centro reproductivo del Hospital No. 3 de la Universidad de Beijing, la tasa de éxito para los tratamientos de FIV que implican a mujeres de entre 25 y 35 años es de solamente cerca de 50 por ciento. La tasa cae a 30 por ciento para las mayores de 35 y a 10 por ciento para las que sobrepasan los 40.
“Las parejas que han estado intentando salir embarazadas por un año sin haber tenido ningún éxito deben someterse a un chequeo cuanto antes,” dice Dong. “Cuanto antes consigan el tratamiento, mayores serán las posibilidades de conseguir una cura”.
“El incremento en el número de abortos en adolescentes podría también conducir a más problemas secundarios de infertilidad (intento por concebir después de lograr un embarazado previo) en el futuro.
Un estudio entre 1.236 pacientes de esterilidad efectuado en el Instituto de Investigaciones sobre Planificación Familiar de Chongqing, mostró que casi 60 por ciento de las mujeres sufrían de infertilidad como resultado de abortos o de abortos médicos (un procedimiento no-quirúrgico que recurre a las drogas).
“Los avances en tecnología alivian grandemente el sufrimiento pero también hacen que las personas tengan menos percepción de los riesgos,” al decir de Liu Ping, subdirector del centro de medicina reproductiva en el Hospital no. 3 de la Universidad de Pekín.
“Muchas mujeres creen que los abortos médicos son más convenientes y seguros, pero pueden ser más dañinos (que los abortos tradicionales),” afirma. “No sólo causan un sangramiento considerable y aumentan el riesgo de infección; también afectan el sistema endocrino, conduciendo a la menstruación y ovulación irregulares.”
La situación es aún más peligrosa en las clínicas sin licencias que realizan abortos y a las cuales acuden con frecuencia los adolescentes y familias pobres.
Un hombre de la provincia de Qinghai que pidió no ser identificado dijo a China Daily que su esposa experimentó dos abortos y ahora ha sido diagnosticada como estéril por los doctores.
La pareja, que se casó en 2001, ha visitado casi todos los hospitales en esa distante provincia del noroeste y ha llegado recientemente a Beijing en la esperanza de encontrar un especialista que pueda ayudarles.
“Los dos tenemos 37 años y nuestras posibilidades de tener un niño son muy contadas,” indica el marido. “Deseamos intentar con la FIV, pero los doctores aseguran que la tasa de éxito sería igual de exigua.
¿“Si lamentamos el aborto? Sí,” admite. “Si no hubiéramos acudido a ellos, mi esposa y yo ahora tendríamos un niño de 8 años.
Las dietas y la enfermedad
Aunque la infertilidad primaria está aumentando a una tasa relativamente lenta, la esterilidad causada por la contaminación ambiental ha registrado un acelerado incremento, particularmente entre los hombres.
Estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sugieren que la calidad del esperma está declinando, además de que la cantidad producida a escala mundial ha bajado en 40 por ciento, en comparación con 70 años atrás.
“Las compañías de alimentos ahora acuden al uso extendido de hormonas y añadidos para mejorar el gusto y color de sus productos, tales como aves de corral y vegetales fuera de estación,” explica el profesor Yuan. “A la par, la contaminación del agua, del aire y de los metales pesados afecta gradualmente la salud y fertilidad”.
Añádase a ello una mayor liberalización respecto al sexo, que según algunos expertos ha dado lugar a una prostitución desenfrenada, los ligues ocasionales y las relaciones extramaritales, que también han significado un aumento en los casos divulgados de enfermedades de transmisión sexual, otra causa importante de infertilidad.
Los hombres pueden también dañar sus posibilidades de reproducción usando ropa interior demasiado apretada o simplemente sentándose en el trabajo por demasiadas horas.
Los expertos médicos aconsejan a hombres y mujeres mantener una forma de vida sana, mediante suficiente ejercicio y una dieta equilibrada. Sin embargo, la psicología es también importante.
“He conocido a muchas parejas que no tienen ningún problema, pero que aún siguen en dificultades para complacer el sueño de sus padres (de tener nietos),” admite Liu en el Hospital no. 3 de la Universidad de Pekín. “Ello podría estar relacionado con la presión del trabajo o el estrés mental.
“La tensión psicológica puede tener un impacto negativo en la proporción de esperma de un hombre y en la función ovárica de una mujer.
Los pacientes de infertilidad deben aprender a autorregularse y mantener una actitud positiva y optimista hacia la vida, aconseja Liu, quien añade: “La esterilidad no es fatal, así que liberando presiones y cooperando activamente con el tratamiento, la mayoría de los pacientes pueden curarse”.
La insistencia de Chen y Wang por fin dio resultados este año. Después de soportar cinco meses de varios tratamientos occidentales y chinos tradicionales en el Hospital de la Unión de la Universidad de Pekín, la pareja descubrió en junio pasado que Wang está embarazada.
Friday, September 10, 2010
Wednesday, May 19, 2010
¡Por fin llego la cigüeña!
¡por fin!después de un largo viaje de casi cuatro años
llego la cigüeña.
Enhorabuena a MªCarmen y Antonio los papás de
Natalia y también a Ursula y Jose los papás de Ines.
NATALIA
E
INES
Monday, May 10, 2010
ASIGNACIONES CCAA
Wednesday, March 31, 2010
ASIGNACIONES CCAA
Sunday, March 28, 2010
La politica del hijo unico
¿Ha llegado el momento de acabar con la política del hijo único?
Más de treinta años después de la implantación de la política del hijo único, esta es la pregunta que se ha hecho hoy el Nanfang Zhoumo, una de las mejores y más atrevidas publicaciones de China. A todo color y en portada, el semanal destaca que “hace 30 años, cuando la población estaba creciendo y se implantó la política del hijo único, el propio Comité Central del Partido Comunista aseguró que en 30 años esta política podría cambiar”. “Ya han pasado más de tres décadas y la sociedad china se encuentra a las puertas del envejecimiento”, afirma el diario, que habló con los principales responsables del país y analizó detalladamente las circunstancias en las que se encuentra hoy la política del hijo único.
“Cumplir la política del hijo único es un derecho y una obligación de los ciudadanos”
Según el semanal, cada vez son más las personalidades que se muestran favorables al cambio. Entre ellas está Zhang Yin, una de las mujeres más ricas de China, quien durante la reciente Asamblea Nacional (lianghui) hizo una propuesta: comenzar poco a poco a permitir a las parejas tener dos hijos para, en el plazo de tres a cinco años, lanzar la medida a escala nacional. Zhang Yin reconocía que “durante la Asamblea Popular Nacional hubo mucha otra gente que hizo propuestas para reformar la política de natalidad. Yo lo hice con la idea de poder mantener a las personas mayores”, dice Zhang, miembro de la Conferencia Consultativa. “Las tasas de natalidad ahora mismo son muy bajas, si continuamos así vamos a entrar en una sociedad envejecida a la que no sabremos como responder”.
El reportaje muestra a la perfección que los tiempos están cambiando y que China parece entrar en otra fase de su historia. Nadie como Yi Fuxian (易富贤) para mostrar los cambios que se han vivido en la cúpula del Partido Comunista Chino. Este conocido académico, que desde 2008 vive en EE.UU., hace años que defiende la flexibilización de la política del hijo único. Hace tiempo, cuando publicó sus investigaciones y teorías en una pagina web, éstas “desaparecieron misteriosamente”. Poco después, publicó un libro titulado “El gran país se queda sin gente” (大国空巢), donde explicaba la necesidad de modificar las políticas demográficas del país. En su momento, el libro fue inmediatamente prohibido en China.
Pero, según Yi Fuxian, un cambio radical se produjo a mediados de 2008. En junio de ese año, la edición extranjera del Diario del Pueblo publicó uno de sus artículos. En él Yi Fuxian no hablaba directamente de China, pero su publicación significaba que dejaba de estar vetado en los medios chinos. El debate sobre la reforma de la política del hijo único comenzaba a abrirse.
Poco después, otros medios (la cadena de televisión Phoenix, Caijing, etc) comenzaron a entrevistarle. Al mismo tiempo, la Universidad de Pekín, la Universidad de Tsinghua y la Biblioteca Nacional aceptaron su libro, que incluso se convirtió en material de estudio obligatorio en la East China Normal University. “Todas estas cosas eran totalmente imposible antes”, dice Yi, quien piensa que la política del hijo único se acerca a su fin y que las condiciones sociales actuales hacen inviable su supervivencia.
Como siempre en China, el cambio en la postura del Gobierno ha sido paulatino y contradictorio. El 24 de enero de 2010, el responsable en Pekín de la política del hijo único, Peng Yuhua (彭域华) afirmaba que “las condiciones para adoptar una política favorable a tener dos hijos son esperanzadoras. En cuatro años podría suceder en Pekín”. El 28 de febrero, la agencia Reuters citaba las palabras del director nacional de planificación familiar, Zhao Baige (赵白鸽), quien respondió de esta manera a la posible reforma de la politica del hijo único: “No le puedo responder cuándo se decidirá, pero sí le puedo decir que este tema se ha convertido en uno de los más importantes y al más alto nivel”. Ambos matizaron sus declaraciones más tarde, pero estaba claro que las cosas se estaban moviendo en Zhongnanhai, el centro de poder de China.
Otra de las pruebas que sitúan a la política del hijo único en el centro del debate político es el puesto de máxima responsabilidad que ocupa Li Keqiang (Vicepresidente del país y uno de los principales candidatos a Primer Ministro en 2012) en el Centro de Investigación de Demografía. Li ha destacado que “el control de la población” tiene que convertirse en “desarrollo de la población”.
“Todos estos factores ha dado mucho que pensar a la población”, explica el Nanfang Zhoumo. “¿De verdad se va a cambiar la política del hijo único?”, se pregunta.
Yi Fuxian piensa que la reforma de la política del hijo único puede llegar entre 2010 y 2011, cuando se debata el duodécimo plan Quinquenal (2011-2015). En el año 2011 se conocerán los datos definitivos del censo, y entonces “China tendrá inevitablemente que efectuar cambios importantes en la política del hijo único”.
Yi utiliza los fallos de Japón como un ejemplo que China no debería seguir: “Hay gente que dice que el lento crecimiento económico de Japón se debe al comercio, a la capacidad tecnológica, etc… pero esencialmente se debe a que en la década de los noventa comenzó el proceso de envejecimiento de su población”. Muchos otros expertos aseguran que, de no cambiar las políticas demográficas, en 30 años China se enfrentará a un enorme reto económico.
Las últimas tres décadas también han supuesto un importante cambio de mentalidad en la sociedad china. Ahora mismo ya hay poca gente que piense que “cuantos más hijos mayor felicidad”, dice Yi Fuxian. Según estudios de varios demógrafos, las aspiraciones totales de los chinos estarían en torno a 1,8 niños por madre.
Entre los principales expertos demográficos del país también se han producido cambios importantes en los últimos años. A finales de 2009, el director general del centro de investigación de la Academica de Ciencias Sociales de China, Hu Angang (胡鞍钢), y el anterior director del Centro de Investigación de Demografía de la misma Academia, Tian Xueyuan (田雪原), publicaron un artículo en el que defendían revisar las políticas demográficas del país. Su postura fue especialmente significativa porque hasta entonces ambos había sido fervientes defensores de la política del hijo único.
Un poco antes, en 2008, Hu Angang afirmaba que “la actual política del hijo único tiene fecha de caducidad y no podrá continuar así durante otros diez años”. En la entrevista con el Nanfang Zhoumo, Hu explica que su cambio de postura se debe a que “la anterior política fue efectiva cuando China era un país con ingresos bajos, pero hoy China ya se ha convertido en un país con ingresos medios. El contexto demográfico ha cambiado, el proceso de desarrollo chino ha cambiado”. En el siglo XXI, China se enfrenta al reto de “una aceleración de su baja natalidad y de su envejecimiento”.
Tian Xueyuan afirmaba también en diciembre de 2009, en un artículo publicado en el Diario del Pueblo, que durante el próximo Plan Quinquenal (2011-2015) “las políticas demográficas deberían reformarse y adaptarse a los tiempos modernos”. Tian decía que “el país no se divide en campo y ciudad”, y que si en el campo los matrimonios ya podían tener dos hijos, era deseable que al principio del próximo plan quinquenal los urbanos también pudieran tenerlos.
En 2005, la tasa de nacimiento en China fue de 1,33 niños por madre. Se calcula que para 2030 haya una población de 355 millones de chinos con más de 60 años. “La tasa de supervivencia de una población está en 2.0 hijos por madre. Un porcentaje más alto significaría crecimiento, un porcentaje más bajo decrecimiento. Por eso debe implantarse la política de dos hijos”, defiende Gu Baochang (顾宝昌), otro de los expertos entrevistados. “Da igual la influencia que la política del hijo único tenga en la natalidad, lo que es cierto es que acelera el envejecimiento del país y es una de las razones del desequilibrio entre sexos –en relación al cada vez mayor número de hombres y a la falta de mujeres-”, dice He Yafu (何亚福), otro académicos. Según He, la primera mitad del siglo XXI en China se dividiría en dos fases: en los primeros 20 años la presión para encontrar trabajo sería muy fuerte; en los siguientes 30 la carga de mantener a los mayores sería demasiado pesada.
Aunque el Nanfang Zhoumo indica que entre los expertos hay una mayoría importante que defiende la reforma de la política del hijo único, en el reportaje también hay espacio para los que abogan por mantener el status guo. Entre ellos está Hou Dongmin (侯东民), quien considera insostenible cambiar la actual política demográfica del país: “La población de China es muy grande de por sí, si implantamos la política de dos hijos, los recursos y el medio ambiente no podrán soportarlo. Por ejemplo, somos un país que consume mucho acero y dependemos del extranjero para conseguirlo en un 50%; en algodón per capita sólo tenemos 6 ó 7 metros… Ellos dicen que hay que reformar la política del hijo único para evitar el envejecimiento de la población, pero no han pensado en factores como la economía, el medio ambiente o los recursos naturales”. Este experto pone como ejemplo a Europa occidental, donde el envejecimiento de la población comenzó en los 90 y aún así no ha tenido escasez de mano de obra, con un paro desde entonces estable en el 8%-10%. Este investigador aboga por mejorar el sistema de protección del Estado para solucionar el envejecimiento de la población.
Entre los expertos que se oponen a algún cambio (lo que ellos denominan el ala conservadora) está Ma Li, miembro del Consejo de Estado: “las condiciones de hoy todavía no están maduras para implantar de forma universal la política de dos hijos”.
Lo que sí parece estar claro es que en los próximos años las dos facciones (a favor y en contra de la reforma de la política del hijo único) librarán una batalla. “En el anterior plan quinquenal ellos [los conservadores contrarios a la reforma] ganaron; nosotros perdimos. Ahora hay que pelear en el duodécimo plan quinquenal”, dice He Yafu. Hasta los conservadores parecen reconocer que las cosas han cambiado: “Ahora mismo, la mayoría de demógrafos, como Tian Xueyuan, Cai Fang (蔡肪), etc… defienden la política de dos hijos. Sólo un pequeño grupo de académicos, como yo o Li Xiaoping podemos a duras penas contenerles”, reconoció Hou Dongmin.
A pesar de estas opiniones y de este enfrentamiento entre bambalinas, al Gobierno no le interesa que el debate sea demasiado público. Un experto en temas demográficos del Comité (al que el semanal mantiene en el anonimato), afirma que “la estabilidad de las políticas es muy importante. Se tiene miedo a provocar revuelo entre la gente, por lo que no se pueden discutir estas políticas públicamente, sólo se puede hacer a través de investigaciones científicas”.
El Nanfang Zhoumo finaliza su artículo hablando de la situación crítica que viven ciudades como Shanghai, donde el número de hijos por madre está en 0,7 – 0,8. También cita la actual estructura de modelo, 4-2-1, en la que dos hijos únicos tienen que cuidar de cuatro personas mayores y de un hijo.
En el último párrafo del reportaje, el semanal habla de las desigualdades que provoca la actual situación. La política del hijo único en realidad lo que hace es ponerte una multa si tienes más de un hijo (muy elevadas y que varían en función de tu salario), con lo que aquellos con más recursos económicos no tienen demasiadas dificultades para tener los hijos que desean. “Hoy, los famosos y ricos se ven por todos lados, y aquellos que tienen poder provocan desigualdades evidentes a la hora de tener hijos”. “Son los expertos y la sociedad quienes tienen que resolver este conflicto”, concluye el Nanfang Zhoumo, que en el día de hoy ha roto una lanza a favor de debatir abiertamente la reforma de la política del hijo único.
Fuentes:
- Nanfang Zhoumo: 二胎政策:历史关 口,正在激辩 (en chino)






